Estaba ayer en el supermercado en la seccion de juguetes,intentando buscar un regalo para mi sobrino de cinco años,cuando presencie la siguiente escena:
Una mama de treinta y tantos años con su hijo de unos seis o siete, y me llamo la atencion el chaval por lo que dijo:
-¡Mama...yo quiero eso! dijo, señalando una caja con una especie de monstruos y
accesorios varios.
- ¡Veremos! dijo su madre ¡como no te portes bien y trabajes mas en clase,este año
me parece que Papa Noel o los Reyes no te van a traer nada.
El chavalillo, como ofendido y moviendo alternativamente los pies de un lado a otro,con la mayor naturalidad respondio con tono alto:
-¡ja!Pues cuando vengan no voy a dormir y si no me lo traen, les doy una
patada en la cara y les quemo el saco,asi tampoco se lo llevan a Pablo (imagino
que se referiria a algun amigo)
En la zona estariamos siete u ocho personas mirando. La madre con gesto de enfado y de habersele acabado la paciencia,le agarro del hombro e inclinandose un poco le dijo:
-¡Mira hijo...no te doy una bofetada porque hay gente! veras cuando lleguemos a
casa...!
A lo que el niño cada vez mas cabreado respondio:
- Pues como me pegues se lo digo a un policia y te meten en la carcel para siempre.
Esta pequeña anecdota me hizo reflexionar:
¿les damos demasiado a los hijos? ¿Les permitimos ser unos pequeños tiranos?
No quiero generalizar,pero he visto algun que otro caso parecido...niños caprichosos y consentidos,pequeños chantajistas y embaucadores que con artimañas de todo tipo quieren conseguir a toda costa sus objetivos.

Creo que les consentimos demasiado, les damos bienestar material,pero lo que piden y no saben como hacerlo es mas atencion,mas tiempo para estar con nosotros,mas comunicacion y que alguien de vez en cuando les ponga el punto sobre la i. De vez en cuando hay que decir ¡no! y ¡Basta!
No podemos consentir que estos pequeños tiranos en un futuro se conviertan en algo peor,hay que hacerles ver que en esta vida conseguir algo cuesta un sacrificio y que no se puede tener todo con solo exigirlo.
¡Por suerte no todos son asi!




No hay comentarios:
Publicar un comentario